Conclusiones de la 54a Escuela de Verano: la fuerza de los equipos

Aprender con los demás para construir nuevas solidaridades
La fuerza de los equipos ha sido la base sobre la que se ha construido la Escuela de Verano de este año. Un equipo que incluye a todas las personas que contribuyen y participan del entramado educativo: maestros, niños y niñas, jóvenes, familias, monitores, personal de mantenimiento…, y que se relacionan con los otros equipos del entorno más inmediato y también más lejano.
Defendemos con firmeza que la educación es un ejercicio colectivo de equipos de personas que trabajan juntas porque el aprendizaje es también un fenómeno que ocurre y se construye en diálogo con los demás. Si el siglo xx fue el siglo de los grandes maestros y maestras, el xxi debe ser el siglo de los equipos de maestros que diseñan proyectos significativos y coherentes para el crecimiento de niños y jóvenes.
Trabajar en equipo es una tarea compleja y este es uno de los grandes retos que tenemos en las escuelas y los institutos, porque sin equipo no hay proyecto. Una manera de construirlos es a partir del descubrimiento de las propias fortalezas porque la diversidad de las distintas identidades hará más fuerte cada proyecto.
Los equipos de maestros, los niños y niñas que aprenden juntos, la comunidad educativa, las escuelas que dialogan entre ellas creando red…, es desde esta dimensión que debemos afrontar el tema general de esta 54ª Escuela de Verano.

Los retos del trabajo en equipo
Un equipo no es solo un conjunto de personas, como una orquesta no es una suma de instrumentos. Debemos aprender a leer y a construir a partir de una misma partitura.
Un buen equipo necesita buena relación humana, compromiso y rigor profesional y un liderazgo que dé espacio y visibilidad a todas las singularidades.

Es importante tener tiempo para pensar conjuntamente. Esta es la estrategia que nos permitirá pasar de la reflexión a la acción, construyendo así saberes pedagógicos compartidos que nos ayuden a actuar para generar cambios positivos. Pero atención con no dilatar en exceso los procesos de transformación porque se pueden acabar convirtiendo en pretextos para no cambiar.

Ética y reconocimiento
La ética parte de una reflexión sobre la manera de ser y de estar en el mundo. La ética de la responsabilidad implica más interdependencia que independencia, más conocimiento y ciencia que buena voluntad. Nunca nos construimos en solitario y siempre lo hacemos entre cambios históricos que tenemos que aprender a leer, interpretar y relacionar. Construir nuevas solidaridades pasa por forjar identidades sensibles a las nuevas necesidades y vulnerabilidades.

El desarrollo de la identidad requiere reconocimiento, y una de sus esferas es la solidaridad, que reside en apreciar las capacidades de cada persona. Todos tenemos capacidades, pero no todos tenemos las mismas. Reconocerlas y valorarlas es una de las responsabilidades que tenemos todas las personas que nos dedicamos a educar.

Construcción del compromiso
La escuela es un espacio que se tiene que construir a partir del vínculo y la participación entre todas las personas que formamos parte de ella, y nuestro compromiso nos interpela como maestros en la escuela y como ciudadanos en la calle. Debemos pensar para la escuela acciones de vida cotidiana que ayuden a niños y jóvenes a vivir y estar con los demás para que las diferencias no se conviertan en desigualdades.

Deseos y esperanzas
Aprender con el otro… ¿quién enseña y quién aprende? Educar y crecer en un contexto de relación ha de ser una historia alimentada por el deseo de querer estar juntos y caminar juntos. La única manera de mantener el deseo es interesarnos por conocer las pasiones de los demás.

Más que estar pendiente de leyes, decretos y reformas, la escuela pública ha de saber transformarse a partir de un deseo profundo con su territorio, con problemáticas que preocupen a quien vive ahí. Nacemos hombres y mujeres, pero la humanidad es una dimensión que se construye con educación basada siempre en la dinámica participativa. Construiremos las nuevas solidaridades aprendiendo los unos de los otros, respetando las diversidades de cada persona porque creemos en la escuela de la diversidad, de la confianza y de la responsabilidad y pretendemos huir de la escuela del control, de la homogeneidad y del egoísmo.
Escuela Massana, 
Barcelona, julio de 2019

Conclusiones elaboradas a partir de las aportaciones de Jaume Martínez Bonafè, Begoña Roman, Jaqueline Moll, de los diversos grupos de debate con quienes han participado en el Tema General y de las conversaciones con la Dra. Mercè Pineda y con Proactiva Open Arms.

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