Escuela 3-6. Hacemos un cortometraje de animación en educación infantil

Nos gustan los retos y enseñar a través de diferentes herramientas, medios y soportes, así que en cuanto surgió la idea de hacer una película decidimos vivir la aventura de crear una peli con un grupo de 49 niños y niñas.

Un día del mes de febrero, hablando con nuestros niños y niñas sobre las pelis que más les gustaban, surgió una pregunta:

–¿Cómo se hacen las películas, profe?

Teníamos multitud de hipótesis sobre cómo se hacían las pelis que más nos gustaban, pero… no sabíamos realmente cómo era el proceso, de modo que preguntamos:

–¿Vosotros queréis que intentemos hacer una peli?

–Sí, profe, ¡sí que queremos!

La respuesta fue contundente: un sí rotundo llenó nuestras clases y la ilusión por una nueva aventura se reflejó en sus miradas.

Nos gustan los retos y enseñar a través de diferentes herramientas, medios y soportes, así que en cuanto surgió esta idea decidimos vivir la aventura de crear una peli con un grupo de 49 niños y niñas de quinto de educación infantil.

Comienza la aventura

Lo primero que necesitábamos para crear nuestra película era escoger un tema, y decidimos basarnos en un cuento. Durante varios días leímos y exploramos los cuentos que más nos gustaban, hasta que finalmente escogimos La máscara del león, que narra la historia de un león que quiere que su hijo sea el futuro rey de la sabana. El leoncito, lejos de asustar y dar miedo, piensa en jugar y divertirse con sus amigos.

Una vez escogida la historia para nuestra película adaptamos el cuento al lenguaje audiovisual, así que cogimos lápiz, papel y reescribimos la historia. Decidimos hacer nuestra propia adaptación: en verso, buscando la sonoridad y la rima.

Creamos los escenarios

Para crear el escenario de nuestra película preguntamos:

–¿Dónde sucede la historia?

–En la sabana.

–¿Qué sabemos de la sabana?

–Es donde vive la jirafa.

–Y también los elefantes.

–La sabana es una selva, allí vive el león.

–Donde vive el leopardo.

–Los tigres bebés viven en la sabana.

–La cebra también.

–En la sabana hay palmeras con hojas verdes y cocos.

–Las hienas viven en la sabana y molestan a los leones, que lo vi en El Rey León.

–Las águilas están en el cielo de la sabana.

–La sabana es azul…

–¡No! Es verde.

–Los osos viven en la sabana.

–Hace calor.

–Sí, y siempre hace sol.

–En la sabana hay dinosaurios.

–En la sabana llueve poco.

–Los gorilas viven en la sabana.

–En la sabana no hay playa ni mar, hay río y un lago.

Para contrastar nuestras ideas previas, buscamos información en la biblioteca, en el ordenador y pedimos ayuda a las familias. Con el material aportado por todas y todos descubrimos muchas cosas sobre la sabana:

–Está en África.

–En la sabana hay cebras, jirafas, leones, rinocerontes, avestruces…

–Las plantas que hay son pequeñas.

–Tiene dos estaciones: la seca, donde no llueve, y la húmeda, donde sí que llueve.

–Hay unos árboles muy grandes que se llaman baobabs y también hay otros árboles muy altos que se llaman acacias y que son la comida preferida de las jirafas.

Por fin estábamos preparados para crear el escenario de nuestra película.

–Necesitamos dos sabanas, una de día y otra de noche, porque cuando papá león le pone la máscara al león es de noche –dijo un niño analizando cómo montar nuestro escenario.

Para facilitar el rodaje, decidimos usar como base para nuestros escenarios unas mesas, y dividimos el trabajo: una clase creó la sabana de día y otra, la sabana de noche.

Como fondo a nuestro escenario decidimos poner papel. Escogimos un papel dorado para el suelo y para el cielo, uno azul para la sabana de día, y uno negro para la sabana de noche.

Para poder forrar las mesas con el papel, tuvimos que quitarles las patas.

Trabajando en equipo, medimos la superficie de las mesas para comprobar si el papel que teníamos era suficiente y las forramos con los papeles escogidos:

–Estira un poco.

–¡No! Más hacia mi lado.

–Bien, bien. Dobla por ahí que ya lo tenemos.

Volvimos a colocar las patas a las mesas y pasamos a la siguiente fase, que consistía en añadir los detalles a nuestro escenario: estrellas, la luna, el sol, nubes, hierba, un río, rocas…

–Un árbol, profe. Hay que poner un árbol para que coman las jirafas.

–Una acacia, en la sabana hay muchas acacias.

Buscamos cómo era una acacia y, con todos los datos, la dibujamos en espuma, la recortamos y la añadimos a nuestra sabana.

Creamos los personajes

Con el escenario terminado, fue el momento de diseñar y crear los personajes protagonistas de nuestra historia:

–¿Qué personajes necesitamos?

–Papá y mamá león, leoncito bebé y de mayor, cebras, jirafas, rinocerontes.

–Y el pájaro que hace la máscara…

Con la ayuda de unas plantillas, marcamos en espuma a nuestros personajes, los recortamos y creamos los detalles.

Para poder mover las patas, los ojos, la cabeza, la boca y el rabo una y otra vez durante el rodaje, unimos cada parte al tronco con masilla adhesiva, y creamos varias bocas –abiertas, cerradas, con dientes, sin dientes, contentas, tristes…– para poder ir cambiándolas de acuerdo con la historia.

La banda sonora

Para ambientar nuestra película, decidimos crear una música de fondo que recreara los sonidos de la sabana, y con la ayuda de la tablet y una aplicación de creación musical empezamos a investigar:

–¿Cómo suena la sabana?

–Hay tambores, timbales y maracas.

Fuimos probando distintos instrumentos y seleccionando aquellos que nos recordaban por su sonoridad a la sabana. Los arrastramos a la caja de ritmo de la tablet y fuimos moviéndolos para modificar la intensidad o la complejidad de los ritmos.

En clase se escuchó:

–¡Profe!, en la sabana se oyen animales.

Y decidimos incluir en nuestra banda sonora el sonido de un elefante que buscamos en el ordenador y el de un pájaro que grabamos utilizando un pequeño pajarito de juguete al queal ponerle agua y soplar sonaba como un pájaro de verdad.

Entre todos buscamos un título para nuestra composición musical: Sabana. Ya tenemos banda sonora para nuestra peli.

Ponemos voz a nuestra película

El siguiente paso en la producción de nuestro corto fue la grabación de nuestras propias voces. Cada uno de nosotros debía grabar, con la ayuda de un micrófono y la tablet, una parte de nuestro cuento. Debíamos pronunciar alto, claro y sin correr. Al principio nos daba mucha vergüenza, pero poco a poco conseguimos grabar todo el texto con nuestras propias voces.

Rodamos el corto

Antes de empezar con el rodaje de las escenas de nuestro cortometraje, descubrimos los materiales que íbamos a usar: un trípode, una cámara de fotos y un ordenador.

Colocamos la cámara de fotos en el trípode, la conectamos al ordenador y definimos el encuadre. En la pantalla del ordenador podemos ver qué es lo que enfoca la cámara, y para hacer una foto basta con hacer clic con el ratón.

Experimentamos con esta nueva forma de hacer fotos a través del ordenador y la técnica de rodaje de nuestra película, el Stop Motion, que consiste en hacer una foto, mover un poquito el elemento que queremos animar y hacer otra foto, mover otro poquito y hacer otra foto… ¡Después le decimos al ordenador que pase todas esas fotos muy muy rápido para crear la película y que las cosas que fotografiamos se muevan!

Estábamos preparados para empezar a rodar. Durante días rodamos todas las escenas de nuestro cortometraje trabajando siempre del mismo modo. En primer lugar, analizábamos en gran grupo la escena a rodar: qué sucedía en ella, qué personajes intervenían, qué tenían que hacer cada uno de ellos, cómo iba a ser su movimiento… Luego componíamos el escenario con los elementos y personajes que intervenían en la escena, situábamos la cámara con el encuadre que necesitábamos y empezábamos a hacer fotografías.

Trabajamos por parejas con los roles bien definidos: una persona era la encargada de hacer las fotos y otra movía los elementos y personajes.

Montamos nuestra película

Una vez que todas las escenas de nuestro cortometraje estuvieron rodadas, fue el momento de crear la magia del cine.

Para el montaje de nuestra peli trabajamos en el ordenador con el programa Movie Maker, e insertamos todas las fotografías de una misma escena una a continuación de otra. Pos­te­rior­mente configuramos el programa para que pasara las fotos muy muy rápido (12 fotografías por segundo).

De repente, al darle al botón de reproducir… ¡la magia hizo efecto y vimos con gran emoción cómo nuestros personajes se movían de verdad!

A continuación, a esas escenas les incorporamos el audio que habíamos grabado con nuestras voces y comprobamos que ¡además de moverse, nuestros personajes también hablaban!

Por último, incluimos en nuestra película la banda sonora: nuestra composición Sabana. Y creamos los créditos, escribiendo cada uno de nosotros nuestro nombre como creadores del cortometraje.

¿A dónde nos llevó la aventura?

Después de semanas de trabajo nuestra película estaba terminada. Estábamos tan emocionados que decidimos enviarla a los organizadores del certamen Nós Tamén Creamos (Nosotros también creamos), quienes nos otorgaron una mención especial por la composición de la banda sonora. Además esta experiencia nos situó como finalistas en el festival audiovisual escolar Olloboi, y en el ouff Escola (Festival de Cine Internacional de Ourense), donde recibimos una mención especial.

Como colofón a nuestra creación, nuestro corto de animación fue proyectado en el Festival Internacional de Cortometrajes de Bueu (fic), y en la actividad «El día más corto» (evento anual para dar a conocer el cortometraje a través de proyecciones en diferentes espacios). Asis­ti­mos a estas proyecciones como verdaderas estrellas del mundo del cine, disfrutando con nuestras familias del visionado de nuestra película en la gran pantalla.

Hacer nuestra propia película de animación fue una experiencia increíble: investigamos sobre la sabana, descubrimos el proceso de creación de un cortometraje paso a paso y participamos de forma muy activa en todas las fases de creación, producción y edición hasta llegar al resultado final: nuestra propia película.

Rodar La máscara del león fue una aventura inolvidable. Queremos animaros a todas y a todos a la creación audiovisual en clase y a disfrutar con los más pequeños, ¡que son unos grandes artistas!

María Rey y Cristina Sánchez Pérez,
tutoras de Educación Infantil, CEIP

Plurilingüe A Pedra de Bueu, Pontevedra.

 

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