En el relato del juego con el que comenzamos, se ven ejemplos de cómo la observación superficial confunde las interpretaciones erróneamente. La infancia es experta en lenguaje no verbal. El ejemplo del relato lo ilustra. Es una experiencia intensa y sin embargo sólo hay tres palabras. Cuando el niño mira y tira al suelo cada juguete de la niña y va a por los suyos para ofrecérselos, quizá quiere decir “estos no, toma los míos… son muy bonitos, juguemos con ellos” … O cuando le rompe los flanes con el pie, acaso significa: “Los haces muy bien, hazme más, enséñame cómo”…
Pero estos hechos fueron interpretados al revés por los adultos próximos: cuando tiraba al suelo los juguetes o deshacía los flanes pensaban que era un acto de rabia o afán de destrucción. Prejuicios sobre quiénes son los niños. Sin embargo, era justo lo contrario.
Es posible, que lo interpretado sea otra cosa… Y sin duda ha habido muchas cosas que no he percibido, que han escapado a mis ojos… Porque ignoramos casi todo en el ámbito de la cultura de la infancia. ¿Cuántas miradas de cierre la oscurecen?
Lo que sí sé, es que viví el proceso como la secuencia de una narración donde cada escena era una sorpresa para mí. El juego existe lo veamos o no. Al observarlo y documentarlo, le damos luz. Su carta de naturaleza. El reconocimiento del juego es urgente. Porque el juego, tal como lo conocemos, está en peligro.
EL JUEGO: NOTIFICACIÓN DE UNA CARESTÍA
Es tan importante, que ha sido reconocido por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU, 1959), como derecho fundamental de los niños y posteriormente ampliada en la Convención de los Derechos del niño de 1989.
Pero este organismo ha comprobado la disminución progresiva de juego en la Infancia, y la necesidad de recordar que se observara el Derecho al Juego. Para ello el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas, creó en 2013 la Observación General nº 17 que recordaba a los países miembros, entre ellos España, a respetar la necesidad de los niños a jugar.
De forma paralela diversos organismos e instituciones a nivel mundial envían la voz de alarma alertando de la grave pérdida del juego en la infancia y sus consecuencias en un futuro incierto.
¿Cuál es el motivo de esta progresiva desaparición?
En poco tiempo se ha dado un cambio radical en los modelos de vida que han puesto en peligro valores y costumbres arraigadas que alteran nuestra condición como humanidad. Al desaparecer los contextos naturales y sociales, también desaparecen los movimientos culturales que les dan presencia. Están en riesgo y el juego entre ellos.
Hay una razón de orden profundo. La imposición de una jerarquía que prioriza un valor: La RENTABILIDAD. Deshumaniza relaciones, acciones, cotidianidad. En lo externo y en lo interno, manipulando el pensamiento colectivo.
En este paradigma, la infancia no se contempla en el respeto de su identidad, ni al juego como un derecho, sino como un sector de mercado más, donde intervenir para obtener el máximo beneficio. Una ilusión de riqueza porque el mundo del mercado crece en la oferta de propuestas “para los niños”, y “con los niños”, pero no tanto en calidad como en cantidad y ganancia.
Algunos productos para los niños se dan por válidos cuando requerirían un análisis consciente ¿Pasarían esta mirada muchos juguetes, ropa, alimentos, libros, programas, juegos virtuales, objetos o las fichas escolares, …? ¿A quién dan “juego”: a la infancia o al mercado?
La libertad es condición inexcusable para el juego. No tiene una finalidad concreta, es un fin en si mismo, y quien juega es su dueño. Si el juego carece de esta condición deja de serlo. Averígüese todo lo que no es así de quién es...
Esta anulación del juego se da en doble vertiente: bloqueadores a nivel material e ideológico, y suplantadores para cubrir la ausencia de una pérdida y ofrecer acciones dirigidas que anulan el pensamiento creador.
Entre otros: Digitalización y el contacto con pantallas, desaparición de los espacios de juego y contacto con la naturaleza, nuevos contextos familiares y sociales, expolio del tiempo de juego, actividades extraescolares, desconfianza en el juego, sustitución de juego por juguete, el temor al riesgo…
El mundo escolar, también abrumado por esta imposición de eficacia rentable, ve muchas veces el juego como problema más que como aliado, y se transige su existencia casi de modo clandestino, sin otorgarle la presencia relevante que merece. En la escuela a veces se dice “juego” a cosas que no lo son, se utiliza como factor motivacional, un “jugar para”, o como premio a una tarea terminada o como relleno entre dos tareas o el tiempo de recreo como desfogue de energía.
JUGAR EN LA ESCUELA: UNA URGENCIA PEDAGOGICA
La escuela debe definir una imagen de infancia, de juego.
Posicionarse desde la palabra, la intención y la acción. Decidir “qué hacer” y “qué no hacer”.
Escuela cálida, amable, habitable, cómplice, lenta… Escuela como entorno protector de la infancia.
¿Qué se necesita para jugar?
En el juego van en paralelo la complejidad y la sencillez.
- Complejidad porque surge del interior, proyecta al exterior y transforma de nuevo lo interno en múltiples direcciones.
- Sencillez en sus requerimientos:
Tiempo – El requisito principal. Jugar es un acto incompatible con la prisa. La infancia vive un presente continuo en el juego. Sin tiempos parcelados.
Espacio – En su planificación, de preferencia los espacios semiestructurados. Por excelencia los espacios en la Naturaleza. Invitaciones diversas en su oferta. Interior y exterior como un todo sin fronteras.
Materiales – Sencillos y abiertos. Polivalentes en sus posibilidades. Arcilla, piedras, ramas, arena, tierra, agua, piedras, canicas, conchas, cajas, lanas, cuerdas, tubos, bloques, papel, cartón, botones… Incluso hay juegos que no requieren material alguno…
Escucha y disponibilidad - Jugar es un acto libre. El juego se da en un espacio y tiempo aparte. Requiere ser respetado. Observar sin intervenir. Los adultos aprendemos desde la observación y la escucha. Ser presencia, estar disponible sin valorar ni mediatizar.
Documentar el juego – Es hacer visible la escucha. Niños y adultos. Con diarios, registros, paneles, fotos, vídeos, álbumes, con dibujos de los niños reflejando su memoria, opiniones…
Reproponer - Nuevas propuestas desde lo observado para enriquecer y volver a observar qué sucede.
Es una espiral que crece en riqueza.
En escucha compartida.
En aprendizaje en cooperación.
En pensamiento creador.
En autonomía.
En convivencia.
En amor.
En la vida.
En lo que nos hace humanos.
¿Qué depararía el futuro a una humanidad sin juego?
Autora: Beatriz Trueba Marcano
Copyright Octaedro
– Fleming, Mouritsen, Cultura d'infant, Colecció "Temes d’Infancia núm. 20," Rosa Sensat, 1992Beatriz Trueba Marcano profesora de educación infantil, doctora en historia del arte. Investigadora educativa. Imparte actividades de formación. Publicaciones de diversos libros y artículos: Talleres Integrales, Espacios en Armonía, Títeres en el taller, Espacios y Recursos para ti, para mi, para todos, El Juego Revelado…