Tornar Revista
Autor Cristina Salamanca
La presencia y la palabra se fusionan para vestir el mundo emocional en las relaciones con las criaturas. Las rimas, los juegos de falda, la expresión oral y los cuentos son momentos para el encuentro en contacto de tú a tú o de tú y yo, a veces también en el nosotras. Porque en el día a día nada es banal y hace falta afinar la mirada en ese estar y ser que aporta valor a las pequeñas cosas. «En los pliegues de la vida cotidiana la escuela cuenta con preciosos recursos que hay que aprovechar en clave educativa: relaciones, historias personales, cuidados, patio, juego, tiempo…, se trata de repensarlo.» Penny Ritscher Gestualmente, rítmicamente y en el lenguaje, las rimas tienen un valor poderoso, y además ofrecen otro potencial sobre el afecto y la contención corporal que debemos desnudar y leer entre líneas. Os invito a descubrirlas en el material que nos ofrece Tamara Chubarovsky: A, ya estoy acá E, aquí me veis I, ya estoy aquí O, aquí estoy yo U, ahí estás tú Tamara Chubarovsky, Rimas y juegos de dedos El tiempo de la llegada sirve para transitar del hogar a la escuela, y es abordado sin pretensiones didácticas y sin las urgencias para llegar a esas inservibles asambleas; recibimos atendiendo al tú, acogiéndote a ti. Del mirar-te al mirar-nos A, ya estoy acá. Ahora, en este momento, estoy para ti y para el grupo, sin la persecución del avanzar del tiempo, muy consciente de construir el día de hoy con la certeza y referencia que nos dejó el día de ayer. E, aquí me veis. La mirada como símbolo del enlace entre ambos, que respalda la presencia y toda comunicación no verbal, con absoluto reconocimiento al ti y a la importancia de sustentarte. I, ya estoy aquí. Presente, activo e incondicional para ti, consciente de que este momento siempre será único e irrepetible, en la compañía consciente y valiosa del adulto, que no espera a cambio nada más y nada menos. O, aquí estoy yo. Yo, con la o como símbolo de cierre y acogimiento, como el círculo cerrado de protección que las personas sienten en el regazo al abrazar, leer o para dejar en la distancia ser tú, respetándo-te. U, ahí estás tú y tú y tú. La u, que dibujan mis brazos al señalarte, acoge en la distancia. Además de la mirada, mi cuerpo está también en el aquí y el ahora, dejo al tú los brazos del mí. Y en ese momento somos tú y yo; yo y tú, tú y tú y tú, cada una de nosotras que conformamos el grupo. Así pasamos del tú al nosotras, todas nosotras recibidas. Y en esa danza de cuerpos y miradas nos encontramos dando y recibiendo en ese «circuito de la generosidad» que dice J. M. Toro, relación de idas y venidas sin esperar nada a cambio, así las relaciones se nutren. Con la debida atención, lograremos recibir y percibir cada momento como único para, además de aportarme más de lo que yo pretendo, ser aprendiz también de lo que allí sucede. Del sentir-te al sentir-nos No solo la mirada acompaña y da seguridad. Se alía con el tacto y nos permite acompañar con el cuerpo para sentir los límites de nuestra piel y comprender dónde acaba tu cuerpo y empieza el mío, para brindarse la oportunidad de llegar a sentir-te, a sentir-nos en esa fusión corporal diferenciada. Sentirnos vinculados, tocados y apreciados por cómo somos y cómo estamos contigo y consigo al mismo tiempo. Fru fru fri, qué frío hace aquí, ¡froto froto fre y el frío ya se fue! (Frotando al niño, de pie, ideal para días de frío o después del baño) Tamara Chubarovsky, Rimas y juegos de dedos Como dice Pepa Horno, a amar se aprende sintiéndose amado y desde el cuidado: el cuidado y respeto de lo que cada uno quiere y demanda. Por tanto, debemos estar atentos a los cuerpos, las miradas y las relaciones que cada día se establecen. La calidad y calidez de nuestras acciones son fuente de reparación del daño y aportan cuidado a las criaturas. Del tacto al contacto Transitamos del tacto, inmersos en nuestra propia corporeidad (de lo que somos, pensamos o sentimos), al con-tacto, con los otros. El límite de nuestro cuerpo toma referencias en el espacio, como límite transparente, en y con los demás. Sería un pasar del yo soy yo y mis circunstancias al nosotras somos nosotras y nuestras circunstancias, sin olvidar el yo y tú / tú y yo presentes, pero ahora en un nosotras, en un adulto que pone referencia a mi cuerpo con su tacto, que hace presente mi cuerpo en el «ceñido de su mano en mi brazo». Un traje nuevo A una bella princesita, un nuevo traje van a hacer del color que ella elija, del color de su parecer: ceñido, ceñido y bien cosido, ceñido, ceñido y bien cosido. Unas botas de cuero, una capa cosida con esmero y una corona en la cabeza, señal de su nobleza. Tamara Chubarovsky, Rimas y juegos de dedos Tú estás aquí, yo estoy contigo para ti: estas rimas invitan a tejer afectos a través del contacto y disponerse a las caricias que visten la rima porque la criatura lo desea, en esa confianza que la relación diádica permite al recibir a cada una en cuerpo y alma. Su parecer, interactuamos con saludables espacios para el intercambio, miramos, recogemos opciones de la propia criatura y sentimos conscientemente su tonicidad corporal. Sentimos si está tenso, relajado, activo, curioso o nervioso… Lo notamos. Ceñido y bien cosido, unas manos suaves que contienen ciñendo sus manos al cuerpo de la criatura, en un respeto desde el «estoy aquí para ti» y con la presión suficiente para recordar que «estás aquí vivo y presente haciéndote consciente de dónde acaba tu cuerpo». Cosido: recomponiendo daños, malestares y maltratos sutiles (indiferencias) que dejan huella en su cuerpo, tensiones o estados que sabemos leer para re-componer, si fuera necesario, en el acoger su cuerpo para cuidar reiteradamente y con énfasis la labor de re-anudar y remendar. Por tanto, nosotras somos y estamos presentes y atentas a cada gesto, cada mirada, cada estar, cada sentir. En el conjunto de nuestra vida partimos de una consciencia que actúa con una calidad y calidez valiosísima, consecuente, sabiendo que todo lo que hacemos deja su impronta aún aparentando pasar desapercibido. Del comunicar-te al comunicar-nos En ese momento de contactos, la reciprocidad de las relaciones brota en la participación. Pasamos de querer ser tocados, mimados y contenidos a ser agentes de cambio y colaboradores del cuidado. Niños y niñas ofreciendo hacer la rima a otros e incluso a nosotras mismas como educadoras, referencia y referentes que, también, necesitamos de cuidado y contención. En ese proceso de construcción y protección de la confianza, se sientan las bases del desarrollo, a través del juego, la exploración y las relaciones. Las vivencias de relación a través de las rimas, las canciones y el tacto posibilitan cristalizar el deseo de entregarse y entregarnos a una vida juntas de comunicación y bienestar que permite un adulto que confía en las criaturas y en sus capacidades. Pre-siento y confío en que algunas bases esenciales ya estén asentadas, deseando que llegue mañana para preguntar-me, preguntar-te y preguntar-nos: ¿seguimos donde lo dejamos ayer?, ¿repetimos? El fluir del repetir, para re-sentir no como dolor, sino como la posibilidad de vivir, convivir y revivir lo de ayer y reconectar de nuevo. Porque así volvemos y re-volvemos a cómo estamos y somos con la infancia y con nosotras mismas. Y en ese reiterar creamos ritos y rituales que favorecen anticipar y volver a vivir en un clima que brinda la posibilidad de aprender. Yo, mi, me, contigo y tú, ti, te, conmigo…, porque antes he de conocerme a mí misma y sentirme consciente para comprenderte y sentirte, transitando de ser tú y yo a un nosotras y a acogernos, sentirnos y comunicarnos. Canciones («Contigo») como las de Sabina, en su disco Yo, mi, me, contigo, me resuenan, marcan ritmos, tiempos, dejan huella, nos contienen y nos relatan, como las rimas, pues forman parte del nosotras como grupo en nuestro día a día. ¡Hasta mañana! Cristina Salamanca, maestra de Educación Infantil en Cantabria. krissalamanca@gmail.com Bibliografía Chubarovsky, T. (2013). Rimas y juegos de dedos. Para una infancia sana I. DVD. Barcelona: Pau de Damasc. – (2013). Rimas y juegos sonoros. Para una infancia sana II. DVD. Barcelona: Pau de Damasc. – (2013). Rimas y juegos de movimiento. Para una infancia sana III. dvd. Barcelona: Pau de Damasc. – (2014). Cuentos para ver, oír y sentir. Tomos I y II. DVD. www.tamarachubarovsky.com Horno, P (2017). Educando la alegría. Bilbao: Desclée de Brouwer. Muñoz, M. P., y Salamanca, C. (2006). «Caricias literarias», en Educar a los dos años. Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria. Ritscher, P. (2002). ¿Qué haremos cuando seamos pequeños? Barcelona: Octaedro-A. M. Rosa Sensat. – (2017). La escuela «slow». La pedagogía de lo cotidiano. Barcelona: Octaedro-A. M. Rosa Sensat. Toro, J. M. (2015). Educar con «co-razón». Bilbao: Desclée de Brouwer.

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