Experiencias. Desafíos y oportunidades para la pedagogía hospitalaria

Salida pedagógica virtual, estudiantes caracterizados de sus animales favoritos, visitan el zoológico y aprender acerca de los animales.

En Chile, cuando un niño o niña es diagnosticado con una enfermedad oncológica y/o crónica, su vida y la de sus familias se transforma radicalmente, puesto que deben afrontar experiencias desconocidas, como hospitalizaciones,exámenes y controles médicos, como algo habitual.

El tratamiento médico comprende diferentes protocolos, que puede incluir quimioterapia y radioterapia, cuyos efectos repercuten en el sistema inmunológico, bajando las defensas. Es por ello que se extreman todos los cuidados para sobrellevar los tratamientos, como por ejemplo, restringiendo las visitas de las familias y amigos, e incluso, en algunos casos, dejando de asistir el colegio o Jardín infantil tradicional, o dejando a sus mascotas al cuidado de otras personas, por el riesgo que implica. Claramente estas medidas afectan el mundo socioemocional de los niños y niñas que cursan este tipo de enfermedades.

Conscientes de esta realidad, en 1991 se crea la Fundación Nuestros Hijos, institución privada, sin fines de lucro, cuya misión es enfrentar el cáncer infantil desde todas sus dimensiones, para que los niños, niñas y adolescentes tengan la oportunidad de vivir la enfermedad con dignidad, tratarse, recuperarse y ser incluidos socialmente.

Sus objetivos son:
Mejorar la calidad de vida de los niños enfermos de cáncer
Aumentar sus expectativas de sobrevida.

Disminuir el impacto psico – social y económico que la enfermedad provoca en el niño como en su grupo familiar.

En 1999, El ministerio de Educación de Chile otorgó a los Colegios Hospitalarios el reconocimiento oficial, como Instituciones creadas para velar por el derecho a la educación, y para entregar posibilidades educativas oportunas, adecuadas al contexto y pensando en la futura reinserción escolar y social.

Actualmente, la Fundación Nuestros hijos es sostenedora de dos colegios hospitalarios, que atiende estudiantes desde educación parvularia a enseñanza media, en las siguientes modalidades:

• Clases presenciales en colegios
• Atención en sala cama en el servicio de hospitalizado
• Atención domiciliaria a estudiantes postrados.

La aparición de la pandemia mundial COVID19, impulsó al Ministerio de Salud de Chile a establecer, desde marzo 2020, diferentes medidas para atender las necesidades de salud de la población, entre las cuales podemos mencionar la limitación del ingreso a los hospitales a personal ajeno a la atención en salud, con la finalidad de evitar contagios. Por otra parte, el Ministerio de Educación de Chile suspendió las clases en todo el país.

Frente a las nuevas condiciones presentadas y la vulnerabilidad de salud de los niños y niñas que atiende la Fundación Nuestros Hijos, nuestro equipo docente replanteó las clases presenciales por clases a distancia, en modalidad asincrónica. Los vehículos, que en períodos normales se utilizaban para trasladar a los niños y niñas desde su hogar al centro hospitalario, se utilizaron para hacer llegar, a cada uno de los hogares, los materiales necesarios para continuar apoyando su aprendizaje, con una nueva metodología y con mucho apoyo de las familias. De esta forma, se fortalece el rol de las familias, que se convierten en grandes coeducadores, comprometidos en el envío de evidencias, manteniendo una comunicación constante y diaria con los docentes.

Con el transcurso de los meses continuaron las medidas sanitarias estrictas, y con ello, surge la necesidad de establecer un contacto más directo con los niños y niñas, siendo imperioso encontrar nuevas fórmulas para lograr este acercamiento, lo que se consigue a través de la entrega de tablets, y celulares a cada niño y niña, obtenida a través de diferentes donaciones.

De esta forma se logra el primer acercamiento a las clases sincrónicas, que significó un emocionante reencuentro entre niños y niñas, familias, educadoras y educadores. Fue conmovedor observar sus rostros expectantes, risas, anécdotas, y a sus familias padres apoyando al lado de la pantalla.

Esta modalidad de conexión permitió avanzar en otra forma de aprender en los niños y niñas, diferente a la modalidad presencial, buscando reforzar los vínculos emocionales, fundamentales para el aprendizaje. Se vivenciaron talleres de psicología para fortalecer sus emociones y clases de educación física para fortalecer sus cuerpos a través del movimiento.

Bajo la modalidad sincrónica también celebramos aniversarios de colegios, fiestas patrias, talleres de Lego, y a partir de estas experiencias, nuestro equipo docente fue desarrollando nuevas actividades de aprendizaje lúdico para complementar la experiencia de los niños y niñas.

Es así como se logra crear nuevas expectativas en los niños, las que posteriormente se concretan en actividades participativas, como es el caso de las salidas pedagógicas virtuales a la biblioteca nacional y al zoológico, experiencias compartidas a través de conexión online.

La salida al zoológico fue una de las experiencias que atrajo mucha atención de los niños y niñas, quienes se caracterizaron con su animal favorito, con indumentarias elaboradas por las familias, consistente en hermosos trajes, antifaces y cintillos, con los cuales desfilaron en pantalla, e hicieron el recorrido virtual del zoológico, conociendo los animales que allí se encontraban y su hábitat.

A través del chat, y apoyados por sus familias, lograron resolver sus dudas e inquietudes, y disfrutar de una fantasía donde ellos y ellas fueron los protagonistas.

 

Estudiante participando en desfile de animales, mostrando su traje de flamenco

Poco a poco, se instaló en nuestros centros educativos una modalidad híbrida de aprendizajes, combinando las clases asincrónicas y sincrónicas, lo que requirió un trabajo intenso por parte de nuestro equipo docente, para la preparación de material de apoyo y dedicación a muchas horas de pantalla. Sin embargo, nos encontramos que, no obstante el entusiasmo inicial de los niños y niñas y sus familias, y de constituir la única forma de encontrarnos y continuar educando bajo las medidas de resguardo de la pandemia, se comenzó a evidenciar el cansancio por la excesiva conexión a plataformas virtuales.

En el mes de Julio de 2021, y de acuerdo a la evolución de la Pandemia Covid 19, se permitió el retorno a las clases presenciales en los hospitales. Previo a ello, el equipo médico realizó una evaluación de los niños y niñas, seleccionando, de acuerdo a parámetros de salud, a quienes podrían asistir a las actividades educativas presenciales. Asimismo se prepararon los protocolos sanitarios, que incluían aforos reducidos para evitar
riesgos de contagio.

Frente a este nuevo escenario, nos planteamos el desafío de integrar en el proceso de enseñanza aprendizaje a todos los niños y niñas, no sólo a quienes estaban autorizados, para asistir a actividades presenciales, sino que también a los que estaban en reposo en su casa, o recibiendo tratamiento en el hospital. Para ello preparamos un sistema de educación combinada, implementando las salas presenciales con pantallas, micrófonos necesarios para la conexión y transmisión de la actividad educativa en simultáneo.

Llegó el gran día y los estudiantes, más ansiosos que nerviosos, con sus mascarillas bien puestas en sus caritas, ingresaron al colegio, alegres, conversando con los compañeros que antes se veían a través de la pantalla, como si nunca hubiesen dejado de verse. Los docentes permitieron la acogida tan necesaria después de tanto tiempo. Lo mejor fue el recreo, verlos correr, saltar y gritar, llenando el colegio con sus voces y presencia.


Clases híbridas, nivel multigrado

Poco a poco, al pasar los meses, fue aumentando la asistencia de los niños y niñas, y se fueron adaptando a vivenciar actividades educativas presenciales combinadas, caracterizadas por la participación presencial del grupo de niños y niñas autorizados, con enlace al grupo de niños y niñas que reciben la conexión desde una sala del hospital, o desde su hogar.

Esta modalidad, con matices tan diferentes, permitió que, tanto los niños y niñas que están en el aula, como aquellos que están en forma virtual, aprendieran a respetar los turnos de habla, poner atención a lo que expresan sus compañeros que están en la pantalla, en un entorno integrador y participativo, donde se valora la diversidad con mucha empatía.

Así también, nos permitió unir a los niños y niñas de nuestros dos colegios hospitalarios de FNH en clases de arteterapia, educación física y talleres de psicología, formando una comunidad educativa que anteriormente no existía por limitaciones de distancia física.

Encuentro con el arte, estudiante recibe su propio retrato, confeccionado por estudiante de otro hospital participante en el encuentro.

Logramos finalizar este año con tres actividades muy significativas.

Una de ellas fue el “Encuentro con el Arte”, donde siete colegios hospitalarios, junto a la participación de artistas, realizaron retratos de sus compañeros que posteriormente los intercambiaron.

Otra actividad fue el “Torneo de Robótica Educativa
FLL Explorer”, con el desafío Cargo Connect, realizando
una investigación en una fábrica de mascarillas y realizando un vehículo motorizado en una maqueta de Lego,
que simulaba su traslado.

Finalmente, la graduación de finalización de ciclos de diferentes niveles pudo realizarse de forma presencial

Robótica educativa, estudiantes prueban prototipo de auto motorizado con Legos para Desafío Cargo Connet.

Desde una mirada retrospectiva, y considerando las restricciones sanitarias originadas por la pandemia covid 19, me queda la satisfacción de valorar las estrategias incorporadas para dar respuesta a las necesidades educativas y socioemocionales de niños y niñas, que por motivos médicos debían tener reposo en casa, o con largas hospitalizaciones que les impide mantener contacto con sus iguales.

Otro aspecto a destacar, tiene relación con la importancia de involucrar, fomentar y reforzar en forma permanente la participación de las familias en los procesos educativos, más allá de las reuniones de apoderados o compartir el estado de salud del niño o niña. Nos permitió reconocer su labor educativa, que, guiada por los docentes, los transformó en grandes coeducadores, fundamental para los aprendizajes significativos de sus hijos e hijas. Esta experiencia debemos tenerla presente, no sólo en tiempos de pandemia, a fin de resignificar y abordar en el futuro.

Como lección aprendida, es importante considerar la flexibilidad que debe tener el docente hospitalario, imprescindible para afrontar cambios repentinos, y su capacidad de innovar en un contexto de enfermedad, sin perder el objetivo de educar, entregando las mejores oportunidades educativas y preparándose para la futura reinserción escolar y social, cuando la salud se restablezca.

No sabemos lo que pasará en un futuro, pero estamos dispuestos a afrontarlo con optimismo, flexibilidad y profesionalismo, en beneficio de cada uno de los niños
y niñas que atendemos, quienes son merecedores de una atención educativa de calidad, aun cuando sus
condiciones de salud sean adversas.

Fernanda Maturana Donaire
Educadora de párvulos y diferencial. Coordinadora de Reinserción Escolar Colegios Hospitalarios, Fundación Nuestros Hijos. Chile

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