Editorial. Noviembre, el mes de los derechos

SUSCRÍBETE   REVISTA   PAPEL + DIGITAL

Noviembre es el mes de los derechos de los niños y las niñas. El día 20 en todas las escuelas convendría recordar este día, en el que se conmemora la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño por parte de las Naciones Unidas, en 1959.

Eglantyne Jebb, fundadora de Save The Children, la impulsó y redactó a principios del siglo pasado, y en 1924 la Sociedad de Naciones salida de la primera guerra europea la adoptó, reconociendo así la importancia de la protección de la infancia y de las primeras edades. Más adelante, los cinco puntos del texto propuesto por la activista social inglesa se ampliaron con el texto que, en 1959 en un primer momento y finalmente en 1989, acabó siendo la Convención que hoy conocemos.

Decimos que lo conocemos, pero desgraciadamente este texto aún hoy es un gran desconocido, tanto por parte de las personas que trabajamos con la infancia, de las familias y de la sociedad en general, como de las instituciones que en buena medida deberían velar por el respeto de lo que se define en esta carta.

Es impactante ver que la iniciativa de Eglantyne Jebb se enmarca en unos momentos sociales muy convulsos en Europa, donde la infancia estaba particularmente maltratada. La primera guerra europea y la gripe española, aunque no afectó particularmente a la infancia, dejaron las sociedades europeas muy dañadas y las clases sociales más bajas muy debilitadas. Salvando mucho las distancias entre ambos dramas, la situación que hemos vivido en el mundo en los últimos dos años nos acerca a unos tiempos en que los derechos de los más vulnerables estaban en un segundo plano.

El impacto de estos tiempos lo estamos percibiendo ahora en las escuelas infantiles, cuando vemos que la tasa de escolaridad se ha reducido muy notablemente. Nos tememos que este descenso en la escolarización sea fruto de la precariedad económica que ha afectado a muchas familias, y que quien habrá tenido que hacer más sacrificios en el ámbito doméstico para cuidar a los niños y niñas habrá sido la mujer, que también habrá visto recortados parte de sus derechos. Será cuando publiquen los datos oficiales, que vamos a poder analizarlo con rigor y sacar conclusiones.

Mientras tanto, celebremos los derechos de la infancia y tomemos conciencia de que el respeto de estos derechos no es solo responsabilidad de las administraciones, y que hay una dimensión cotidiana hecha de pequeños gestos que pueden ser el primer eslabón para reconocer la infancia y para respetar sus derechos.

Relacionats

Subscriu-te al nostre butlletí!
Vols rebre informació sobre totes les novetats formatives i activitats de l'Associació?
Subscriu-t'hi!

Vols subscriure't a totes les nostres revistes digitals o rebre-les en paper a casa?
Fes-ho ara!

Subscriu-te al nostre butlletí!

Vols rebre informació sobre totes les novetats formatives i activitats de l'Associació?
Subscriu-t'hi!

Vols subscriure't a totes les nostres revistes digitals o rebre-les en paper a casa?

Fes-ho ara!