Reflexiones pedagógicas. Tránsito y memoria en educación inicial

Tránsito y memoria, es la emergencia de hitos educativos en el Paraguay forjados por mujeres – en su mayoría- que han pensado y siguen pensado en la primera infancia en el Paraguay. Es el resultado de lecturas y encuentros con apasionados de la infancia que han aportado a esta memoria. Mujeres y hombres, que con esfuerzo se dedicaron a la labor educativa en un doble juego, por un lado comprometerse, responsabilizarse por el bien y la mejor calidad de vida de los demás – en el caso de la educación inicial, por los niños y niñas más pequeños -, y por otro lado, adaptarse a lo nuevo y a cambios culturales diversos.

En el Paraguay Ramón Indalecio Cardozo (1876-1943) fue el propulsor de la Reforma Educativa Paraguaya. Entre los años 1922-1924, trae los postulados de la Escuela Nueva o Escuela Activa a las aulas y propicia la creación de escuelas o jardines infantiles instalándolas en las ciudades.

Decía Ramón I. Cardozo sobre el valor pedagógico del Jardín de Infantes en su libro “La Pedagogía de la Escuela Activa”. Tomo III “La Práctica de la Escuela Activa”: Es una preparación preescolar que ejerce sobre la vida del niño una influencia orientadora. Por su régimen, por su método, por su procedimiento es la clase que más se aproxima a la nueva escuela (escuela activa) porque no mecaniza la enseñanza, explora la natural espontaneidad del niño, y al emplear los materiales educativos, le convierte en agente de su propio progreso, mediante los juegos educativos se proporciona instrucción sin convertir al niño en mero depósito de conocimientos, sino que se desarrollan los sentidos y se ejercitan las aptitudes mediante actividades adecuadas.

Cuatro principios generales del movimiento de la Escuela Nueva incidieron en las prácticas de aquel tiempo:

Respeto a la personalidad del educando o el reconocimiento de que éste debe disponer de libertad. Admisión de la comprensión funcional de la acción educativa desde el punto de vista individual y social. La comprensión del aprendizaje en situaciones de vida social. La variabilidad de las características de cada individuo, de acuerdo con la cultura familiar y la pertenencia a grupos de vecindario, de trabajo, de recreación y religiosa.

El primer kindergarten en el Paraguay con orientación Froebeliana y Montessoriana empezó a funcionar en el sector privado, en Marzo del año 1928 en el Colegio Internacional, a cargo de la Prof. Lilian Binns. Instaló nuevos métodos de enseñanza con énfasis en el aprendizaje a través de la práctica y la experiencia.

Coincidente con este movimiento en el año 1942, se dio apertura al preescolar de la Escuela Normal de Profesores Nº 1 de la Capital, como un hito importante en la escuela pública en el Paraguay. La Prof. María Felicidad González lo organizó y dotó de materiales para su funcionamiento, siguiendo una orientación froebeliana y lo sustentó con su voluntad y espíritu emprendedor en contra de las críticas y dificultades para aceptar la propuesta por sectores sociales.

Las orientaciones de Ramón I. Cardozo, se plasmaron en la interesante experiencia del kindergarten creado en la Escuela Manuel Amarilla, sección niña, dirigido por su Directora María Rodino y la Prof. Adela Rossi.

Posteriormente se creó en la Escuela “República Argentina “un kindergarten” dirigido por las maestras Isidora Meza y Silvia Meza. También en el interior del país, se crea un kindergarten en la Escuela Normal de Profesores de San Juan Bautista de las Misiones, a cargo de la directora de la institución, Carmen Roca. Poco a poco fueron multiplicándose estas secciones de educación parvularia para niñas y en 1930 existían ya seis secciones en la capital y cinco en el interior.

Estas iniciativas no se sostuvieron en el tiempo por falta de apoyo y comprensión de las autoridades sobre el valor de las mismas, quedando solamente el de la Escuela Normal de Profesores, para el sector oficial.

Los pioneros de la educación inicial se han caracterizado por una diversidad de propuestas e ideas, por la firmeza en sus actitudes, por su talento e ingenio, por la pasión por los pequeños, por el esfuerzo de conquistar y pelear con los molinos de viento. Así pues después de haber recorrido una trayectoria llena de confrontaciones, exigencias, conocimientos, descubrimientos, experiencias, ocurrencias, propuestas y creación, reconocen distintos lapsos, casi como vacíos en el reconocimiento de la infancia, de su derecho a la educación, posiblemente relacionados a nuestra historia, aspecto que amerita un estudio profundo, que no es objetivo de esta publicación.

En el año 1942, se crea el primer Jardín de Infantes en el Paraguay, mediante un decreto del Poder Ejecutivo, siendo presidente en aquel entonces el Dr. Higinio Morínigo. Año en el que se activa nuevamente el Preescolar y el Jardín de la Normal Nº 1, y el del Colegio Religioso del Perpetuo Socorro hacia el año 1952.

“Respecto a la cantidad de preescolares existente en el país, en aquel entonces, no se tiene las estadísticas, sin embargo yo he cursado en el año 1952 el preescolar en el Perpetuo Socorro y ya trabajábamos por rincones… Nuestro país estuvo muy alejado de todos los países que habían avanzado educación inicial como Chile, Uruguay o Argentina”. Marta Doldán.

De la infancia al arte, al arte de la infancia. Educando a través del arte
Entre 1952 y 1959 transcurren largos años sin registros de trabajo en el nivel preescolar y en el año 59 surge un grupo de mujeres artistas y sensibles que influidas por el pensamiento de Herbert Read, pensador inglés, filósofo, político, poeta, novelista, anarquista y crítico de literatura y arte quien propone muchos de los principios teóricos que sustentan la educación por el arte, crean Escolihna de Arte, que enfocó el arte como aprendizaje integral y educación en la primera infancia.

Sus fundadores han sido Lote Schultz, Olga Blinder, María Adela Marimón de Giménez, y María Adela Solano López, acompañadas del artista brasilero Augusto Rodríguez, que introduce al país la metodología de Educación por el Arte y desde entonces, y de forma ininterrumpida, por 50 años, “Escolinha de Arte” trabajó con niños a partir de 2 años, adolescentes, adultos, maestros y formadores.


Los fundadores de la Escolinha

 

La formación en la infancia. Entre títeres y campamentos
El reconocimiento del niño, sus intereses y sus necesidades hizo posible la llegada de Juanito Carter en 1966, para trabajar en Misión de Amistad, entidad, sin fines de lucro, rama social de la Iglesia Evangélica Discípulos de Cristo que nació por la necesidad que atravesaba el país en educación infantil y salud, entre otras.

“El profesor era un ser fantástico que te hacia viajar al pasado, a otro país o cualquier lugar, era un profesor muy inteligente: en todo lo que hacía necesitaba ayuda de los niños(…)

(..)“nos dimos cuenta en los cursos que había que educar a la gente y por eso utilizamos mucho el campamento, tres días, y con ese tiempo tremendo es mucho lo que se puede hacer en una educación muy activa, se experimenta haciendo”, “ese fue un movimiento muy importante sobre todo después del año 76, que marca el hito dictadura, donde mucha gente que trabajaba en Educación por el Arte fuimos relegados. Así se funda el Taller de Expresión Infantil, se une con Misión de Amistad, y Escolinha de Arte como pilares para trabajar en educación por el arte, por la infancia y con la formación. Fue un trabajo muy fuerte en el descarte de los estereotipos en el aula, en la práctica docente, y se produce todo un movimiento en ese sentido, estas instituciones no solo son pioneras sino pilares en todo lo que hizo en favor de la creatividad y a un concepto distinto de la psicomotrocidad, y al repetir o tener modelos.” Juanito Cartes

Tiempos de turbulencia, educación por el arte y educación inicial
El arte en el Paraguay y en especial la educación por el arte se ha caracterizado como el espacio de participación ciudadana, el pueblo percibió que existían sitios no intervenidos en su totalidad por la dictadura, lo cual permitió que se convirtieran en zonas artísticas y culturales de reflexión, expresión y análisis, de autonomía y solución de problemas de la vida, de supervivencia y de vivencia.

“Entre los años 75 al 80 en el Paraguay, muchos han aportado con su arte a revelarse contra la opresión y en educación inicial la expresión ha sido el medio para pensar y vivir en momentos de libertad sacando de dentro del niño el caudal creativo y expresivo.”

Peggy Martínez

Hacia el año 1983
Educadores por el arte y educadoras paraguayas formadas en el exterior fundan y diseñan la carrera de Educación Parvularia en la Universidad Católica de Asunción. Y al mismo tiempo se crea la carrera de Educación Inicial en el Instituto Superior de Educación, del sector público.

El movimiento generado por la Educación por el Arte y las publicaciones desarrolladas en aquel entonces, generaron la necesidad de carreras para formación y atención a los más pequeños.

Universidad Católica
“Nuestra Señora de la Asunción”
“A partir del año 1989, se escribieron las primeras publicaciones, en el intento de apoyar el trabajo en el aula de educación inicial. Muchos de estos materiales fueron publicados para la maestra jardinera. Cabe destacar que las publicaciones del TEI de apoyo al ejercicio docente, se encontraban: Como contar un cuento, Adivina Adivinador, Jugar Jugando. Recopilación de juegos tradicionales, Expresión Corporal, Como hacer títeres, El Juego, el juguete y el niño entre otros muchos”

Peggy Martínez

Grandes pasos en la historia de la educación inicial
Avanzando en el tiempo, nos encontramos con la Reforma Educativa del año 1993/94, donde se incorpora la Educación Inicial a las propuestas curriculares, con un Programa de Estudios para el Preescolar.

En el año 1995 se aprueba el Reglamento de Educación Inicial, y se dividen las etapas en: Jardín Maternal (0-2 años) Jardín de Infantes (3-4 años) y Preescolar ( 5 años).

En el año 1997, se lleva a cabo el Primer Foro Nacional de Educación Inicial organizado por el Ministerio de Educación y Culto, con el apoyo de la OEA y de UNICEF. Además en este año también Paraguay se incorpora a la OMEP ( Organización Mundial de Educación Preescolar”.

En el año 1998, con la creación de la Ley 1624/98 General de Educación, se incorpora un apartado para la Educación Inicial, reglamentándose este nivel en cuanto a aspectos organizativos y de recursos humanos.

En Diciembre del año 2000, se aprueba un convenio de Cooperación Técnica para desarrollar un Programa de Fortalecimiento de la Educación Inicial y Preescolar, entre el Ministerio de Educación y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo).

A partir de este Programa se definen nuevas líneas de acción a favor de la Primera Infancia en Paraguay, específicamente a través del Plan Nacional de Educación Inicial (2002-2012) estableciendo tres objetivos fundamentales: mejorar la calidad de la educación inicial, garantizar la cobertura con equidad para niños y niñas menores de 6 años y desarrollar una estrategia de fortalecimiento del nivel inicial.

En este marco, se realizan entre los años 2001 y 2002 Mesas de Consulta Regionales, un Seminario de Educación Inicial e investigaciones como el Diagnóstico de la Educación Inicial, y la Demanda Potencial y se crea entre el año 2001 y 2003 la Red Nacional de Educación Inicial con un Programa de Capacitación para los técnicos zonales de Educación Inicial.

En el contexto de dicho Plan Nacional, surge un nuevo programa de cooperación técnica a favor de la Educación Inicial, en Marzo de 2004, el Programa de Mejoramiento de la Educación Inicial y Preescolar 2004-2008, que buscaba alcanzar los siguientes objetivos: que todos los niños y niñas de 0 a 5 años puedan acceder a una educación inicial de calidad, que los docentes del nivel reciban una mejor formación inicial y se capaciten permanentemente, que el nivel inicial se fortalezca como una política de Estado a favor del desarrollo integral de la Primera Infancia.

Del 2006 al 2009 Implementación experimental del Diseño Curricular para la Formación Docente de Educación Inicial. Del 2009 -2019 el programa formativo para la formación de educadores que atienden niños y niñas de 0 a 6 años- iniciado en el 2006- tiene continuidad hasta la fecha.

Se aprueba el Plan Nacional de Primera Infancia 2011-2020, cuya elaboración, concienciación, y consideración llevo 8 años de lucha. Éste ha sido el logro más anhelado porque es un compromiso para consolidar las políticas públicas a favor de la primera infancia del país, sin embargo hoy, a los albores de su fenecimiento no hay mirada hacia él.

El cumplimiento del Plan Nacional ha generado más formación. Así entre el 2015 -2017 se diseña la “Formación y capacitación de los recursos humanos para la atención integral de la primera infancia”, con enfoque de derechos.

Se procura apoyar el movimiento de las políticas estatales en cuyo marco la OEI lanza en el 2013 el programa Formación en Políticas Públicas para la Primera Infancia que estuvo vigente hasta el 2017.

Entre 2017-2019 dentro del marco del Plan se establece el Programa de la Expansión de la Atención educativa oportuna para el desarrollo integral con las Maestras Mochileras una modalidad no formal de atención a niños y familias.

Reflexiones finales
En este largo caminar por los senderos de la educación inicial que fue abriendo surcos desde la pasión de sus inspiradores, se van sufriendo altos y bajos constantes. Desde el año 1996 al 2009, se ha generado el movimiento hacia el cambio. En el 2011 con el Plan Nacional se logra empujar con esfuerzo y dedicación la continuidad de la atención a la infancia y ésta se constituye en política de estado. Entre los años 2013 al 2017 resurge el trabajo formativo y la inversión nacional en planes y programas. Hoy, en el 2019, la mirada está en el vacío.

Conclusión
Para finalizar, consideramos que los protagonistas de este material han transitado momentos intensos de vida infantil, aspecto que todavía necesita de muchos pasos por instalar una “, escuela del pensar, del sentir, del hacer”. A propósito decía Denis Diderot. “Me gustaría saber dónde está la escuela en la que se aprende a sentir”.

Semillas del corazón, Tránsito y Memoria, es un espacio que recoge de la experiencia de los campos de acción de sus protagonistas.

Desde el corazón de las educadores que forjaron la Educación Inicial, queremos remirar la vocación para trabajar la infancia, esa que asume todas sus implicaciones, y no confía en los aspectos puramente técnicos. Por tanto, preguntarse si lo que se persigue es reproducir la sociedad o contribuir a construirla; si sus objetivos se limitan a la simple adquisición de conocimientos o pretenden apoyar el desarrollo integral de niños y niñas con una visión del aprendizaje y de desarrollo como despliegue de potencialidades “desde adentro hacia afuera”, en un espacio individual, social y cultural que atiende a necesidades humanas básicas como la creación y la participación.

Marien Peggy Martínez Stark
Lic. en Psicopedagogía –. Magister en Educación con énfasis en Investigación Educativa. Especialista en Infancia y Terapeuta de niños, adolescentes y familias.

 

Subscriu-te al nostre butlletí!

Vols rebre informació sobre totes les novetats formatives i activitats de l'Associació?
Subscriu-t'hi!